Idiomas, paz y agua

julio 08, 2024

Idiomas, paz y agua

“La paz no puede mantenerse por la fuerza. Solamente puede alcanzarse por medio del entendimiento”, dijo Albert Einstein. Y es que, efectivamente, la comunicación es un instrumento clave en cualquier conflicto, y también lo es en el progreso y en la colaboración. Si no, recordemos la bíblica historia de Babel, en que se impidieron tanto uno como la otra mediante confusión lingüística. Es por ello que los idiomas son una herramienta fundamental de la diplomacia internacional, pero también de la colaboración entre pueblos y naciones, porque solo ‘hablando’ nos entendemos de verdad.

En el mundo se hablan más de 7.000 lenguas: unas 280 en Europa, 400 en América (teniendo en cuenta los pueblos indígenas), y unas 2.300 y más de 2.000 en Asia y África respectivamente. La diferencia en las regiones más pobres parece ser indicativa, en que la diversidad de comunidades, con cultura, visión del mundo y, por supuesto idioma, se hace patente como una dificultad para el desarrollo.

Aunque el inglés es aún hoy, el idioma más hablado en el mundo, con 380 millones de hablantes nativos (pero más de 1400 personas que lo hablan con fluidez en su día a día en todo el mundo), el español contaría con 496 millones de hablantes nativos (pero menos difusión, con ‘solo’ 595 millones de hablantes en total). En Asia sería el hindi, mientras que en África (después del árabe, por supuesto, que abarca también el oriente medio) estaría el suajili o kiswahili, por su denominación nativa. Fue, de hecho, la primera, y hasta ahora la única, lengua nativa africana en ser admitida en Naciones Unidas, en la década de los 50.

 

Hakuna Matata, una filosofía de vida

Aunque parezca un idioma muy lejano, probablemente todos conocemos algunas palabras en suajili. Empezando por la sumamente común safari (traducida en este idioma como viaje), o la conocidísima expresión de optimismo hakuna matata (no te preocupes, todo está bien), que no es una invención creativa para el cine sino, por supuesto, perfecto y actual swahili. Igual que simba (león) o rafiki (amigo). 

Precisamente, este idioma, con más de 200 millones de hablantes en todo el mundo, especialmente en el África Subsahariana, se encuentra entre las diez lenguas más habladas, y el idioma oficial de la Unión Africana, pero su reconocimiento internacional es mucho más limitado, y es por ello que cuenta con un día propio -aunque solo celebrado desde 2022- denominado por la UNESCO el 7 de julio: 

“Y es que el idioma no es solo una herramienta de comunicación, sino el soporte de todo un acervo cultural e identidad regional, valores y visiones del mundo. Es un recipiente que contiene diversidad cultural y el diálogo entre las civilizaciones. Es un puente que permite unas relaciones más cercanas entre sociedades, una mayor diversidad de formas de expresión e interacción y el intercambio de apoyo y empoderamiento”, explica el documento.

Para nosotros en AUARA, que precisamente tomamos nuestro nombre de un idioma africano (el amhárico, en este caso, hablado sobre todo en Etiopía) y que significa “Tormenta de arena que se produce en desiertos como el de Afar, el lugar más cálido y seco del planeta”, es un honor aprender y compartir, desde el idioma hasta el agua, con las comunidades donde realizamos nuestros proyectos. Aquí una pequeña muestra de la diversidad de nuestro mundo:

AGUA es

maji en suajili

y en guaraní

paanee en hindi

yaku en quechua

tubig en tagalo

wai en maorí

amanzi en zulú

dlo en criollo haitiano

nước en vietnamita