El desarrollo económico de Marruecos no llega a la región del Alto Atlas. Muchas aldeas siguen careciendo a día de hoy de electricidad, suministro de agua doméstica, servicios sanitarios básicos o educación.
Además, las mujeres y los niños se encuentran en situación de exclusión social.
La economía de la zona es de subsistencia: pequeños huertos y rebaños de cabras y algunos nogales son las únicas fuentes de ingreso disponibles. El 85% de los maridos emigran a la cuidad durante 10 meses debido a la falta de trabajo. Las mujeres y niños se quedan solos en las aldeas.